La opinión del hijo del vecino
Article de Javier Marías publicat a El País Dominical del 30 de maig.
Una de las más extrañas características de nuestra época es no ya que muchas personas no diferencien entre lo público y lo privado, ni entre lo que es aceptable en un ámbito y en otro, sino que no soportan que sus filias y fobias, sus experiencias y sus vergüenzas, sus exabruptos y sus prácticas sexuales, permanezcan sólo en el segundo. Es como si la esfera privada les pareciera siempre insuficiente y poco menos que un oprobio, y tuvieran la necesidad de que sus pensamientos e intimidades llegaran al mayor número posible de ciudadanos, aunque maldito lo que les interese a éstos la arbitraria e indocumentada opinión de sus vecinos.
Desde hace tiempo, las televisiones fomentan esta actitud vanidosa de las poblaciones, instando a los espectadores a enviar SMS que aparecen sobreimpresos en la pantalla mientras se desarrolla cualquier programa. Una de las claves del éxito de la televisión es que permite, al que se sienta ante ella, despotricar a su gusto, sin razonamiento e impunemente, contra todo lo que va viendo –o adorarlo, da lo mismo– en el salón de su casa. “Menudo imbécil”, hemos pensado o exclamado todos ante la aparición de un individuo, sin darle casi tiempo a expresarse. O “No aguanto a este sujeto”, o “Vaya jeta”, o “Qué buena está esta tía, cómo me pone”. La publicación de los SMS supone que estos comentarios, estrictamente privados y de los que los demás, por suerte, no teníamos que enterarnos, sean impuestos a la totalidad de espectadores. Si está la Pantoja en el plató, nos vemos obligados a ir leyendo sandeces que antes nos ahorrábamos: “Pantoja, eres lo peor, petarda”; o “Pantoja, cuantos más años cumples más te lo comería todo”, por ejemplo. La gente que envía esos mensajes se debe de sentir muy ufana de ver su chorrada o burrada sobre la pantalla –y a veces su nombre–. “Joé, lo que he soltado, y se lo ha tenido que tragar todo el mundo. Soy alguien, protagonista durante diez segundos”. No hace falta decir que el propósito de las cadenas es embolsarse, en amigable reparto con las telefónicas, el dinero que cada SMS les cuesta a los tontos fatuos que pican.
Pero la cosa adquiere un grado de perversión mayor cuando se trata de programas “serios” y no de mero despellejamiento –tertulias o debates sobre alguna materia compleja– y se invita a los espectadores legos a que manden sus opiniones: “Ante el plan de ajuste del Gobierno, ¿por dónde recortaría usted?”, lo cual viene a ser como preguntarles: “Ante una operación de cerebro, ¿por dónde abriría el cráneo?”, o “Prospecciones petrolíferas: ¿por dónde buscaría usted?” ¿Cuál es el sentido de dar entrada a los profanos en cuestiones técnicas sobre las que no tienen ni idea, aparte de halagarlos con malas artes? No se trata de un muestreo, puesto que los que contestan no son representativos más que de los que ven cada programa; lo que digan no es vinculante –cómo podría serlo– ni será tenido en cuenta por nadie con capacidad decisoria; es más, a nadie le importa un bledo. Volvemos al negocio, al cobro de las llamadas de los incautos narcisistas. Pero aquí la práctica tiene además un efecto engañoso. Crea la falsa impresión de que “Tengo derecho a opinar de todo, aunque no sepa nada del asunto. Que me lo pregunten todo porque soy ‘la opinión pública’ y se ha de contar conmigo hasta en el último detalle”. Da a los bobos presumidos la sensación ilusa de que “participan”, cuando lo que ellos expresen sobre esa pantalla carece de toda incidencia en la realidad política. A lo sumo les sirve de desahogo, y para darles un codazo a sus señoras y espetarles orgullosos: “Mira, eso es lo que he enviado yo, lo han puesto”. Para eso podrían haberse ahorrado el SMS y haber hecho su comentario, como antaño, sólo en el salón de su casa.
Todo esto propicia, como efecto lateral, que mucha gente entienda cada vez menos en qué consisten la democracia y el sistema parlamentario. Se acentúa cierta tendencia al asambleísmo, y ese no es el sistema que elegimos. Por muchos SMS antitaurinos que se lancen a un programa, por muchos manifestantes que se desnuden en la calle fingiéndose banderilleados, si el Parlamento no prohíbe las corridas, los mensajitos y las pantomimas carecen de todo peso. Han pasado treinta años largos desde que contamos con una democracia representativa, y demasiada gente sigue sin vincular lo que vota con lo que ocurre luego. Se elige por vaga afinidad ideológica, o por mera simpatía, o por aversión a un partido. Rara vez se asocia el voto con las previsibles consecuencias, y se cree que ante cada medida han de ser consultados el pueblo o los telespectadores. Demasiados ciudadanos no parecen haber comprendido, todavía, que es el Parlamento quien toma las decisiones en representación de los votantes, y que por eso importa mucho a quiénes se encarga su composición. Por poner un solo y sólito ejemplo: no conozco a nadie que no esté cabreadísimo y desesperado por la situación de Madrid desde hace veinte años, los que llevan rigiéndola alcaldes del PP. Lo que los cabreados no ven, asombrosamente, es que la proliferación de obras eternas e injustificadas, suciedad, especulación, caos, plazas inhóspitas de emporcado granito, destrucción de los mejores parajes como las Vistillas, es consecuencia directa de lo que ellos mismos llevan cuatro lustros votando, y van a seguir, por lo visto. Menos mensajitos presuntuosos, caros e inútiles, menos dejarse estafar, y un poco más de atar cabos, o de razonamiento.
One Comment to “La opinión del hijo del vecino”
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Supongo que lo has colgado como ejemplo,de que cojones hace un excelente escritor,osea para mi un artista,metido en el podrido mundo del peridismo que para empezar tendria que ser objetivo,para que luego no pase lo de siempre tanto artistas como periodistas,cuando gobiernan los que no son de su color lloran como niñas diciendo que no le contratan.Dicho esto y espero que esta sea tu intencion (lo cual creo que me equivoco)Voy a ejercitar mi derecho de “bobo presumido” para decirle en este tu blog que “Javier Marias,es una basura aspirante a manipulador” y ahora voy a decirle a todo el mundo que entre en tu blog y que lo lea.que a gusto me he quedado ,y lo he hecho por algo muy simple, de este hombre del cual he leido alguno de sus libros me esperaba más,creo que al igual que toda la gente que él critica cuando escribe sms en la tele,(que dicho sea de paso algunos se reciben en los programas del grupo prisa de donde el cobra por esta mierda de opinion)es basicamente por que espera más de esa persona,en cierto modo expresa su enfado e indignación,supongo que ha escrito esta mierda de articulo movido por las,criticas que ultimamente en todos lo programas hacen sobre su gobierno y en especial en el programa en que salio Pepe Blanco, el dia que la Esteban se cogia libre,y que desde todos los medios afines,han rejustificado como un progreso en el lenguaje politico al igual que estar en las redes sociales…etc,no opino,¿pero por que los sms no se recogen como forma de progreso,por el señor Javier? Ah vale,que los sms como bien dice,no cambian la sociedad la cambian los votos, pero que sepa que la mayoria de los qu escriben sms,seguramente no ira a votar,por que como bien dice no se vota por ideologia (Por ideologia solo te contratan en un medio de comunicacion),justamente por ideologia: NO se vota,que es justamente todo lo contrario que intenta él, que es muy triste que se ponga al mismo nivel de basura, que no me acuerdo bien quien del PP para justificar su derrota dijo “El PSOE,ha ganado por que la gente ha ido en mas a votar” tocate los huevos,y con esta mierda de articulo incitando a que la gente vote cree lo mismo a mas gente participe ganara la “izquierda”,pues bien le doy la razon en algo la gente no vota por ideologia en muchos casos vota por su economia,(El PSOE ya se las ve venir),y el votante de derechas vota por que los suyos cumple,pero el de izquierdas visto que el suyo no cumple y por IDEOLOGIA no puede votar a derechas simplemente no vota que es lo que pasara, en Cataluña esta semana y la pasada por minusculos momentos parecia que la izquierda cumplia,pero oh paso lo de siempre otra pantomina más que no afecta a casi nadie y que queda bajo el chantaje de que ganen otra vez el tripartido,je je empezarian el 1 de enero,en fin te dejo pero que sepas que yo no soy de los que escribo sms mi idolo es Dali y cuando veo en la tele algo que no me mola utilizo una maxima Daliliana “la peor ofensa es la indiferencia” en la tele y ante las urnas